¿Creando una solución de red inalámbrica en un entorno difícil? Asegure que los puntos de acceso que elija puedan soportar la dura inclemencia exterior.
Una consideración importante al decidir qué productos usar en una implementación de red inalámbrica, es su clasificación IP (protección de ingreso); al conocerla, usted sabe si los puntos de acceso elegidos pueden satisfacer las demandas específicas del entorno.
¿Qué significa exactamente una clasificación IP?
Significa el grado de protección que hace referencia a la norma internacional CEI60529 Degrees of Protection. Este estándar ha sido desarrollado para calificar de una manera alfanumérica a equipamientos en función del nivel de protección de sus materiales. Como regla general entre mayor sea el grado de protección IP, más protegido está el dispositivo.
En las clasificaciones IP, el primer número es cómo los materiales se resisten a los objetos sólidos que ingresan a la carcasa, y el segundo número evalúa que tanto protege el dispositivo contra el ingreso de agua sobre los componentes críticos.
Por ejemplo:
  • IP 65, indica que es ‘a prueba de polvo’ y protege contra chorros de agua.
  • IP66, indica que está protegido contra fuertes chorros de agua y también hermético al polvo.
  • IP67, indica protección contra el polvo y efectos de inmersión entre 15 cm y 1 m.
  • IP68, indica protección contra polvo y largos períodos de inmersión bajo presión.
Para decidir qué tipo de calificación debe tener el dispositivo deseado, tenga en cuenta los factores del entorno donde lo instalarán. Cuando piense en el medio ambiente, considere primeramente la temperatura:
  • Calor extremo. Las altas temperaturas también pueden afectar su conexión a internet. El calor puede afectar el punto de acceso provocando la expansión del hardware. También puede derretir la carcasa si no ha sido diseñada para altas temperaturas.
  • Frío extremo. Del mismo modo, el frío extremo puede alterar la confiabilidad de su conexión inalámbrica. El hardware puede congelarse, o si el punto de acceso tiene hielo cubriéndolo, tiene que cortar manualmente la formación de hielo, y aun así, no se garantiza que el punto de acceso funcionará una vez más.
No todo es sobre la temperatura
Cuando piensa en un ambiente hostil, considere un calor abrasador o un frío palpitante. Sin embargo, un entorno difícil, es cualquiera que tenga un gran desgaste en su punto de acceso; por ejemplo: el polvo, agua y vientos fuertes pueden afectar significativamente su equipo y señal.
  • Polvo. Cuando coloca un punto de acceso en un entorno como sitios de construcción o fábricas, corre el riesgo de causar la dispersión de las señales de WiFi. Eso significa que las señales irán en todas direcciones, no solo en la dirección deseada.
  • Agua. Si el agua entra en una antena, la calidad de la trayectoria de RF puede verse comprometida. Las áreas en las que hay lluvias constantes, humedad extrema, tormentas de nieve o niebla, necesitan puntos de acceso que puedan enfrentar esos riesgos. El agua puede infiltrarse en los puntos de acceso, afectar los conectores y las líneas de transmisión, y causar problemas internos. Además, el agua puede refractar las olas, por lo que puede afectar la confiabilidad de la conexión.
La lluvia también puede causar la atenuación de los enlaces punto a punto. Si el punto de acceso se encuentra en un entorno donde las lluvias tropicales son constantes o de humedad alta, es posible obtener valores de atenuación de hasta 30 dB.
Ahora que conoce el valor de una clasificación, puede elegir el punto de acceso ideal para una red exterior; considere los puntos de acceso inalámbricos para exterior de
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